¿Cómo tener mayor ventaja de ser contratado?


Al momento de buscar un trabajo, siempre tenemos presente ese pensamiento de negatividad o de duda el cual nos lleva a las siguientes preguntas: ¿seré lo que ellos buscan? ¿Cómo me hago notar para resaltar sobre los demás? ¿Qué hago?

Todas esas preguntas tienen respuestas dentro de ti mismo. Hoy en día, las entrevistas de trabajo han cambiado un poco su rumbos, quizás no se enfoquen totalmente en los estudios o en el currículo, sino en las habilidades y como se desenvolvería en el trabajo. En conclusión se busca más actitud que antes.

Si bien es cierto, conseguir un trabajo no es del todo fácil, aunque tampoco imposible. Si quieres obtener el trabajo deseas, debes saber qué consejos aplicar para que se vuelva realidad. Por eso les daremos algunos tips para que cuentes con mayor ventaja sobre los demás:

Hoja de vida: Al momento de entregar tu currículo debes tener en cuenta que el reclutador tendrá pocos segundos para chequearlo, por eso debe sorprenderle lo que lea en ese corto tiempo. La mayoría de los currículos son muy cuadrados y aburridos. En esta época se estila que este resumen de tu vida laboral hable por sí sola de ti y tus logros importantes.

Es de suma relevancia que tus talentos, actitudes y habilidades estén plasmados en él, también los logros que has hecho en otras empresas, de forma tangible, que estos logros no queden en palabras sino que también muestres porcentajes.

Esta hoja de vida debe ser de una sola página, en caso de que te pidan algo más extenso, entonces debes tener listo un currículo más detallado de tu vida.

Ten conocimiento de la empresa: En muchos casos, las personas que van a la entrevista por el puesto de trabajo, no tienen idea de qué hace o trata la empresa. Y en casi todas las entrevistas es segura la pregunta ¿por qué quieres entrar a esta empresa? Para dar una respuesta que sorprenda al entrevistador, es importante que tengas conocimiento de la misma y sepas qué hacen, a qué se dedican.

Esto te dará ventaja sobre las personas que van solo por la necesidad y no saben nada sobre la compañía. Es ventajoso, ya que sabes lo que necesitan y como puedes destacar tus habilidades en favor de la empresa.

Es importante saber quién es la competencia directa, sus productos o servicios al detalle, su economía y qué quieres aportarle en un futuro.

Seguridad en ti mismo: Al entrevistador le gusta ver que tengas seguridad y confianza propia. Así resaltarán tus habilidades, conocimientos y fortalezas para que la empresa se beneficie, lo principal es que tu seguridad la que ellos necesitan dentro de la compañía.

Enfócate en conocerte a ti mismo, en saber al detalle qué te hace sobresalir entre las demás personas, recuerda que cada detalle lo percibirá el reclutador. Por nada del mundo te minimices ante alguna situación, siempre hay alguna manera de arreglarlo o solucionarlo. La persona que te entrevista debe quedar clara de todas tus habilidades, si eres un gran líder, conversador, buen manejo de trabajo en equipo, creativo, lo que sea, él debe saberlo.

Respeto y prudencia: Que te vendas a ti mismo no significa que no dejarás dejar hablar y hacer las preguntas al entrevistador. Es importante saber cuándo debes parar de hablar para que el reclutador haga su trabajo. Debes inspirar confianza, para que la conversación sea amena y fluya en armonía, sin dejar de resaltar tus cualidades.

Positivismo: Nunca hables mal de trabajos anteriores, ni le eches la culpa a la crisis. Es importante que el entrevistador perciba de ti la mejor energía posible, siempre con optimismo y positivismo. Al reclutador le sorprenderán tus ganas de pertenecer a tu empresa, eso te podría sumar puntos a la hora de escoger a alguien.

Flexibilidad: Es importante para las empresas que no existan los ‘peros’, la idea de la disponibilidad de horarios, además de movilidad, en caso de viajes, etc., es importante para aquellos puestos que tengan esta exigencia. Las personas que más escogen son las que están más disponibles cuando la compañía lo necesite.

Encuentra el atuendo perfecto: La primera impresión da mucho de qué hablar, debes verte de punta en blanco y de acuerdo a la ocasión. Dependiendo del trabajo debes adaptarte a lo que estás solicitando, es importante estar impecable sin exagerar. Los colores planos son la mejor opción para ir a una entrevista de trabajo, colores oscuros con prendas clásicas. En el cabello, nada exótico, ya que en la entrevista podría jugar en tu contra, distrayendo al entrevistador.

El atuendo, desde el cabello hasta los zapatos, debe ser el indicado para que resalten tus habilidades y que tu estilo juegue a tu favor.

Pendiente del lenguaje de tu cuerpo: En muchos casos el entrevistador sabe mucho de lo que dice tu lenguaje no verbal, si estás nervioso, inseguro y mucho más. Mantenerte sereno, confiado y profesional te dará ese toque que seguro la empresa necesita. Evita:

* Tocarte mucho el cabello.

* Gestos repetitivos.

* Moverte mucho en la silla.

* Mirar abajo continuamente.

Compromiso: Para la empresa es importante que demuestres interés en ella, que tu ética va de la mano con tus acciones y es bueno indicar ejemplos que te han pasado realmente para que se identifiquen contigo. Es bueno que el entrevistador sepa que puedes resolver situaciones que se te han presentado en tu vida laboral, las decisiones que has tomado y la confianza que reflejas.

No te desenfoques: Estás allí, en ese momento. La entrevista debe desarrollarse con facilidad para que la persona pueda recordarte de buena manera. No es necesario explicar con detalle cada estudio que realizaste o cada experiencia que tuviste, aunque lo hagas no es garantía de que tendrás éxito. Lo que más les importa es lo que puedas hacer dentro de su empresa y las habilidades que puedes destacar.

Puedes ponerte en contacto con el entrevistador, algunos días después para que le des a saber que estás muy interesado por el mismo. Es recomendable que no hagas preguntas fuera de lugar. Tú eres el dueño de lo que pasa en tu vida. ¡Muestra lo mejor de ti!