Presupuesto hogareño: una forma de controlar tu dinero

Un presupuesto hogareño o familiar es una forma de ordenar las finanzas y la economía en el hogar. Con este documento las familias pueden controlar todo el dinero que entra y sale de casa para tener una organización y procurar una mejor calidad de vida.

Comúnmente esta tarea se realiza de forma mensual, para conocer la diferencia entre los montos del dinero ingresado y la cantidad que se gasta.

Cuando el ingreso de la familia es mayor a la suma que se emplea para cubrir las necesidades básicas, entonces se presenta la posibilidad de ahorrar y luego destinar dichos ahorros para algún gasto extra, o simplemente para mantenerlos guardados.

También, es importante evaluar si se necesita otra fuente de ingreso monetario, en caso de que tus gastos sean inevitablemente superiores a tu capital.

Una de las principales formas de empezar este trabajo es tener el conocimiento de las cosas en que se gasta el dinero. Para qué se destina el capital y si de verdad se está gastando en lo más importante.

Toda familia debe tener prioridades a la hora de realizar las compras y pagos. Los alimentos, los productos de uso personal, transporte, seguros médicos y los servicios públicos –como los de electricidad, agua, teléfono e internet-  son la parte más importante de la lista, pues son elementos necesarios para el mantenimiento del hogar.

Sin embargo, el registro que se realiza de todos los gastos debe incluir cada uno de los destinos que se le otorgan al capital familiar. Todo esto incluye vestimenta, viajes, regalos de cumpleaños o navidad, alguna compra extra en un café o tienda, entre otros. Mientras más detallada sea la lista es mucho más fácil que se dé la organización esperada.

Las deudas

 

Las personas deben buscar una forma de vida de acuerdo a sus posibilidades sin derrochar los ingresos en cosas innecesarias que les lleven luego a un conjunto de deudas que no se puedan saldar.

Y en cuanto a éstas, es esencial evitar las faltas y retrasos en fechas al momento de pagar los servicios que se tengan contratados en el hogar, pues una acumulación de las rentas puede ahogar el presupuesto, o peor aún, hacer que se pierda el contrato con el servidor.

Un aspecto positivo que servirá de gran ayuda es involucrar a cada miembro de la familia en el control de gastos –incluyendo a los niños- de esta forma obtienes la mayor información sobre lo que gasta cada uno y además inculcas en ellos el valor y la importancia de los ahorros.

Es importante que mes tras mes, realices una renovación en tu lista, dependiendo de las alzas o bajas de los egresos y de los recortes que decides hacer.

Luego de elaborar tu presupuesto y tener una estructura de entrada y salida de capital, es importante comprobar la funcionalidad de tu nueva técnica de control presupuestal. Además, el compromiso será fundamental para mantener este estilo de vida, que sin duda, contribuirá con un mejor desempeño económico en tu hogar.